Hace más de treinta años, vi al lado de la cama de Manuel sus sandalias. Veo esa foto y reconozco que son las mismas sandalias. Me pareció un buen motivo para inmortalizarlas y las pinté sin más.
Haciendo un poco de investigación lingüística. Es de suponer que procede de la composición de “Area de Gudina. Pero no tomando Gudina como nombre de mujer como he oído en ocasiones tipificarlo sino como “área de Godos”, como otros parajes a las afueras de las ciudades donde se asentaban los inmigrantes del norte de Europa en la Edad Media, en sus trasiegos desde la meseta hasta Galicia, o por el mismo camino francés de los peregrinos a Santiago. Lo que sí está documentado es el término francés,“goudine”, fonéticamente /gu-din-n/ Es de elemental evolución lingüística el paso de “area” a “era” pasando por los internedios de "aira" > "era", que no hace falta explicar. Por lo tanto la “eragudina” de Astorga, no sería más que denominada desde tiempos medievales como la era o el área de los godos en los descansos de sus caminatas hacia Galicia y Santiago. Desde luego, al lado de los manantiales ...
https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/ya-que-ando-por-parques-y-jardines-alemanes-recordare-al-lingueista-karl-wossler Después del fraude de las ostracas, demostrado e incuestionable, en las ruinas romanas de Iruña Veleia, lo más prudente es poner en cuestión otros documentos tenidos como ciertos y de los que yo siempre había dudado, como la frase en supuesta lengua euskara en la famosa glosa Emilianense, Nº 60, del siglo XI, que tantos dolores de cabeza ha causado a insignes lingüistas. Si ha habido recientemente falsificadores de tamaño calibre ¿es improcedente dudar de la autenticidad de tal glosa? En el siglo XVII, hubo en Burgos un clérigo sin escrúpulos que falsificaba pergaminos, y que los escribía dándoles apariencia de muy viejos, de siglos anteriores, no se sabe con qué aviesas intenciones, pero el hecho es que lo hacía, y calentaba y quemaba los bordes de pergaminos falsificados para dar credibilidad a sus engaños. Además, sorprendentemente te...
Un poco de Teología: Si el evangelista San Juan escribiera hoy, para expresar el origen de todo, no recurriría ni al big-bang ni a la palabra griega Logos. Hubiera escrito: “Antes de todo existía un “fonema”, unidad mínima de cualquier lenguaje, imagen lingüística que más se puede asociar a la extradimensión de nuestro ser e inteligencia, unidad de rasgos distintivos, que no sonido. El hagiógrafo no encontró mejor expresión, que el “Logos” palabra griega más parecida a lo que la ciencia Lingüística ha dado en llamar “signo lingüístico”. Pero el signo lingüístico desde el siglo XIX se ha descuartizado todo lo posible y en esa autopsia intelectual se han descrito dos realidades, o lo que es lo mismo: el signo lingüístico consta de dos partes a la manera de las dos caras de la misma moneda: “significante y significado. Pero estas realidades lingüísticas ya están insertas en nuestra dimensión, así que el primer elemento, que fue el fonema al que ...
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